En este otro Post voy a hablar de un acontecimiento histórico en la historia de Vallocin: La primera parte de la guerra Turqugbar-Beraquil:
“Cuando Pisión, Rey de Turqugbar, se enteró de las nuevas sobre la llegada de los Beraquil suspendió inmediatamente las Bodas Reales para convocar a sus ejércitos. Mandó a sus mensajeros más veloces a reclamar a los Ronhadar* los regimientos que habían prometido hacía siglos** a su Rey, el día del Juramento de Turqhadar***. Cada uno de los cinco emisarios del Rey partió a un Ágaron*, llevando órdenes a los Ronhadar de reunirse con el Rey en el Claro De La Luna Menguante, en el bosque de Híridhar***, donde un remoto día de un remoto año de una remota era los Primeros Turqugbares juraron lealtad a Rephiros, el legendario Rey de Turqugbar, dando lugar a los Ágaron*.
Cuatro días después el Ejército personal de Pisión se reunía con las mesnadas de Rébathar, el Señor de Híridhar. El joven y belicoso Ronhadar aportó a los Defensores De Turqugbar setecientos de sus hombres.
Los guerreros de Rébathar vestían los colores de su Señor y su Tierra: sus capas eran argentadas y con el escudo de Híridhar: cinco estrellas de cinco puntas, dos lunas crecientes, una menguante y una llena, todas del mismo tono plateado cristalino. Este brillante diseño confería a los soldados de Híridhar toque delicado que se contrarrestaba al observar sus arcos, espadas y lanzas, todas decoradas con los mismos motivos y colores que sus ropas y armaduras.
Antes de que las tropas de Pisión tuvieran tiempo de acabar de saludar a los Híridhar llegaron los Equinghar, pese a que su feudo era el segundo más lejano del Bosque de Híridhar, capitaneados por Frégunar de Gálahon, el sobrino del anciano Rónhadar. Los Equinghar habían llegado tan pronto ya que eran unos excelentes jinetes y su feudo tenía fama de criar los mejores rocines de todo Turqugbar, pero por desgracia, debido a las conspiraciones internas en su feudo sólo aportaron a los Defensores trescientos jinetes. En armonía con el origen natural de su tierra y su cultura las ropas de los Equinghar eran verdes, pardas o marrones. Sus capas eran siempre del primer color, terminadas en oro y con la huella de Oso4* de su Ronhadar bordada en Marrón. Sus corazas eran de cuero con y sus escudos de madera y portaban lanzas de monta y espadas. En conjunto los Equinghar eran la viva imagen de la naturaleza en pie de guerra.
Dos días más tarde llegaron los hombres de Ringurbhar, dirigidos por su señor Bandar el Gordo, cuyo valor era directamente proporcional a su masa corporal. Todos sus soldados provenían de la fructífera provincia de Ringurbhar, cuya riqueza rivalizaba, por no decir superaba, a la de la mismísima corte de Pisión. Todos ellos iban, pues, equipados con las últimas y devastadoras armas: unos extraños y mortíferos arcos con forma de cruz latina, armaduras de anillos metálicos entrelazados y algunos montaban pequeños carros tirados por caballos sobre cuyas ruedas los soldados montaban largas y afiladas cuchillas. Pero pese a ello sólo sumaban quinientos efectivos.
Aquel mismo día, el ejército de Pisión partió hacia la llanura blanca de Linvhar, donde se les unieron los soldados de Firinar, primo de Frégunar y señor de Linvhar.
Los soldados de Linvhar eran una informe masa de gloriosos destellos plateados. Eran un ejército con una disciplina legendaria e inigualable. Sus escudos eran de metal recubierto de plata y mostraban el emblema ancestral del sol poniente. Si los Ringurbhar eran avanzados en cuanto a tecnología, los Linvhar lo eran en cuanto a tácticas. Eran tan disciplinados que con una sola orden de su comandante eran capaces de formar un muro de escudos impenetrable o una mortal pared de lanzas. Éstas eran su arma favorita; las tenían de hasta seis metros de longitud y las cuidaban como a sus propios hijos, tanto en tiempo de guerra como época de paz.”
Aclaraciones:
*: Los Ronhadar son señores de las provincias de Turqugbar, dependientes en cuestiones de diplomacia externa y gobernados por el Rey, en una imitación de el sistema Feudal de nuestro mundo. Cada Ronhadar gobierna un Ágaron o provincia.
**: Tras la unificación de las primeras tribus de Turqugbar los jefes juraron lealtad al Legendario Rey Rephiros, jurándole lealtad y prometiendo, entre otras cosas, brindarle su ayuda militar en cuanto la necesitara. La primera de ellas fue en la batalla de Refirión, y dio lugar a la actual Liga de Defensores.
***: Híridhar es un Ágaron situado en el centro de Turqugbar. Es muy rico en bosques. El más famoso es el de Híridhar, que da nombre al Ágaron, y en cuyo centro (El claro de La Luna Menguante) se juró lealtad al Rey por primera vez.
4*: De el Oso Dorado del Emblema Equinghar derivan las teorías de que el origen de ese feudo o de la tribu que lo formó originariamente desciendan de los Primeros Valladar.
Con este post homenajeo a un libro que en su día impresionó a un chaval de ocho años que estaba empezando a leer en SERIO.
Espero que esperéis con impaciencia el desenlace de la guerra, porque todavía faltan tres posts.
Un saludo.
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miércoles, 2 de julio de 2008
El Conflicto Turqugbar-Beraquil (1)
Categoría y especie
Crónicas De Vallocin,
mi otro yo,
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2 comentarios:
Impaciencia... no del todo -es cuestión de carácter-. Pero sí que espero que llegue lo siguiente... ánimo, y a por ellos, oé.
A por quienes?
Ya tu carácter no era destinatario de mis emociones...bah déjalo, a ver si nos vemos antes de que me vaya...lo intentaré si no siemmpre serás bienvenido a Eneauveaese...
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