Pensé que no lo leería jamás. Creí que ganaría la pereza. Ufff, son casi mil páginas...
Algunas de las autoescusas que me planteé a mi mismo antes de empezar el novelón, con su friolera de novecientas treinta y siete páginas. (Mijra que soy imbécil, ponerme "autoescusas...")
Pues bien, he llegado en menos de una semana y pocas, poquísimas horas a la seiscientas veintidós. Ahora no eran autoescusas, era LA PREGUNTA... ¿¿que narices tiene ese libro??
Y es que de mayor yo quiero ser como la escritora, Susanna Clarke, porque se mete un cacho libraco tamaño catedral, con su mini-historia, sus notas al pie, sus personajes (que abundan los bien caracterizados, es decir, todos), y su larguísimo etcétera, y engancha más que la droga.
Yo creo que de pequeña hacía puzzles, y eso se nota, muchas y diversas pero entrelazadas historias, encadenadas pero a la vez iundependientes, se entrelazan formando fantásticas e imaginativas formas que parecen dibujadas por la voluntad de un gran mago o el caprichoso dedo de un duende danzarín.
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6 comentarios:
excusas... con x. Estoy de acuerdo: es un libro muy bueno, y la autora, además de hacer puzzles, tiene que estar algo mal de la cabeza.
Me acaba de venir una idea: NO CAMBIES; 3VOLUCIONA. ¿De dónde es la frase del encabezado?
No es por nada, pero al final (más o menos) as puesto "iundependientes" y me suena a palo.
se me ocurrio una notxe de tormenta...
ah...la de abajo es de JS&SNorrel. Por sierto, he empezado Cántico por Leibowitz.
Lo sé. Te llamaré el lunes o martes, antes de que te vayas...
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